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Información e Historia de Buenos Aires, Argentina

Buenos Aires - Capital Federal - Argentina

Buenos Aires - Argentina La Ciudad de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Capital Federal es la capital de la República Argentina. Está situada en la región centro-este del país, sobre la orilla occidental del Río de la Plata, en plena llanura pampeana. Se trata de una ciudad de unos 3 millones de habitantes, que integra un aglomerado urbano mucho mayor llamado Gran Buenos Aires, que totaliza casi 13 millones de habitantes, el mayor del país. Como tal, el Gran Buenos Aires se encuentra entre los mayores centros urbanos del planeta, y es un importante núcleo de actividad artística e intelectual. El ejido urbano se asemeja a un abanico que limita al sur, oeste y norte con la provincia de Buenos Aires y al este con el río. Oficialmente la ciudad se encuentra dividida en 48 barrios que derivan de las antiguas parroquias establecidas en el siglo XIX.

Las proyecciones para 2009 estiman la población de la ciudad en 3.050.728 habitantes y en su aglomerado urbano, el Gran Buenos Aires, en 12.925.000 habitantes; siendo la segunda mayor área urbana de Sudamérica y una de las veinte mayores ciudades del mundo.

La metrópolis es una ciudad autónoma, constituye uno de los 24 distritos en los que se divide el país. Tiene sus propios poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de su propia policía.

La Ciudad de Buenos Aires tuvo dos fundaciones. La primera en 1536 por Pedro de Mendoza (arrasada por los nativos en 1541), y la segunda en 1580 por Juan de Garay y en ambas ocasiones perteneció al Virreinato del Perú del Imperio Español. En 1776 fue designada por el Rey de España, capital del recién creado Virreinato del Río de la Plata. Durante la primera de las invasiones inglesas, ocurrida en 1806, la ciudad fue ocupada por fuerzas armadas inglesas y quedó por unos meses bajo la bandera del Reino Unido. En 1810, los pobladores de la ciudad realizaron la Revolución de Mayo, que expulsó al virrey, estableció una junta de autogobierno y dio inicio a la guerra por la independencia de Argentina. Durante el gobierno de Bartolomé Mitre se dictó la Ley de Compromiso, por la cual fue la sede del Gobierno Nacional y, a su vez, de los poderes públicos provinciales. Finalmente, en 1880, durante el gobierno de Nicolás Avellaneda, fue federalizada. La reforma de la Constitución Argentina de 1994 estableció la autonomía de la ciudad.

El Gran Buenos Aires fue uno de los principales destinos del proceso inmigratorio que tuvo la Argentina. En 1913 se inauguró el Subte de Buenos Aires, primer metro de Iberoamérica. Tras la Reforma de la Constitución Argentina de 1994 la ciudad pudo contar con su propia Constitución y con un gobierno autónomo de elección directa.

La ciudad es sede central de muchas de las grandes empresas del país. El principal sector económico de Buenos Aires es el sector servicios, que representa el 78% de su Producto Bruto Geográfico en términos constantes. Uno de los sectores más dinámicos fue la construcción, ya que la cantidad de permisos para construir aumentó un 44%, siendo las comunas 6, 8 y 11 las de mayor crecimiento con un 164%, 132% y 130% respectivamente. La influencia del sector en el PBG alcanzó los 7.480 millones de pesos en 2006.

La Ciudad de Buenos Aires es el principal centro educativo del país. Entre sus instituciones de renombre se encuentran el Colegio Nacional de Buenos Aires y la Universidad de Buenos Aires.

Su perfil urbano es marcadamente ecléctico. Se mezclan, a causa de la inmigración, los estilos art decó, art nouveau, neogótico, y el francés borbónico. El rascacielos es otro elemento muy común del panorama urbano porteño. Fue elegida por la Unesco como Ciudad del Diseño, en 2005 y Capital Mundial del libro de 2011.

Toponimia y denominaciones

En la primera fundación Pedro de Mendoza llamó al sitio Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire para cumplir la promesa que hiciera a la Patrona de los Navegantes que se hallaba en la Cofradía de los Mareantes de Triana y de la que él era miembro. En efecto, "Buen Aire" es la castellanización del nombre de la Virgen de Bonaria, es decir, de la Virgen de la Candelaria a quien los padres mercedarios habían levantado un santuario para los navegantes en Cagliari, Cerdeña, y que era venerada también por los navegantes de Cádiz, España.
Por muchos años se le atribuyó el nombre a Sancho del Campo, de quien Ruy Díaz de Guzmán en su obra La Argentina manuscrita recogió la frase: ¡Qué buenos aires son los de este suelo!, que pronunció al bajar. Sin embargo en 1892 Eduardo Madero tras realizar exhaustivas investigaciones en los archivos españoles terminaría por concluir que el nombre estaba íntimamente relacionado con la devoción de los marinos sevillanos por Nuestra Señora de los Buenos Aires.

En la segunda fundación, Juan de Garay le da al nuevo asentamiento el nombre de Ciudad de la Santísima Trinidad. La razón sería que la festividad más importante cercana a la fecha había sido la de la Trinidad o, según algunos historiadores, porque la nave ancló el día de dicha festividad. Pero para el puerto Garay conservó el nombre dado por Pedro de Mendoza, lo siguió llamando Puerto de Buenos Aires. Sin embargo los designios del vizcaíno no tuvieron éxito ya que a pesar de que jamás hubo disposición oficial alguna que cambiara su nombre, el uso inapelablemente consagró desde el primer momento el nombre de Buenos Aires para la ciudad.

En la Argentina suelen referirse a la ciudad con distintas denominaciones además de Buenos Aires. El nombre de Capital Federal ("Cap. Fed.") es uno de los más utilizados —sobre todo para diferenciarla de la provincia homónima—, en alusión a la condición de distrito independiente que adquirió con la ley de Federalización que promulgara Julio Argentino Roca. Muchas veces también se utiliza el término "Ciudad de Buenos Aires", o sencillamente "Buenos Aires", aunque este último se presta a confusión con la provincia lindante.

El nombre de Ciudad Autónoma de Buenos Aires ("CABA") es uno de los títulos que oficialmente le dio la Constitución de la Ciudad sancionada en 1996. Informalmente suele denominársela Baires, apócope de la forma original, común dentro de la ciudad (especialmente entre los jóvenes) pero poco utilizado en el interior del país. Poéticamente también se le han atribuido numerosos nombres, como la París de Latinoamérica por su belleza arquitectónica y su carácter cultural, o Cabeza de Goliat según una novela de Ezequiel Martínez Estrada, por su tamaño e influencia desproporcionada sobre el resto del país y también la Reina del Plata.

Historia

Escudo de la Ciudad de Buenos Aires - Argentina Desde su fundación hasta 1810 Dibujo de Buenos Aires, poco después de su primera fundación. El 3 de febrero de 1536, el español Pedro de Mendoza, estableció el asentamiento al que le dio el nombre de Nuestra Señora del Buen Ayre en una región habitada por aborígenes pampas conocidos como querandíes. Después de hambrunas y conflictos, la posición fue finalmente arrasada por los querandíes en 1541.
El 11 de junio de 1580, Juan de Garay fundó la Ciudad de La Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre, con 76 de colonos y 200 familias guaraníes asignadas, en un sitio presumiblemente cercano al de Mendoza. El motivo de esta fundación queda explicado por las palabras de Juan de Matienzo, oidor de la Audiencia de Charcas, quien en 1566 mencionó la necesidad de abrir una puerta a la tierra, es decir, darle una salida al Atlántico a todo el territorio que existía desde Potosí hacia el sur. En esta ocasión los nativos querandíes, comandados por Tububá, fueron diezmados hasta su exterminar su cultura.
Originariamente era la capital de una gobernación que dependía del Virreinato del Perú. Durante unos dos siglos los porteños sufrirían todo tipo de necesidades: el poblado más austral de América estaba alejado de todo centro comercial importante, no existían ninguno de los elementos necesarios para mantener el estilo de vida europeo y no podían fabricarlos en la ciudad. España privilegiaba los puertos sobre el Pacífico y por lo tanto marginaba a Buenos Aires, que sólo recibía dos navíos de registro por año, y hubo lustros en los que no llegó ninguno. Esto llevó a que los habitantes (apenas unos 500 en 1610) buscaran burlar la ley y vivir del contrabando, que venía fundamentalmente desde Brasil. Este contrabando era pagado con la única fuente de riqueza que existió hasta principios del siglo XVII, que era la venta del cuero que se obtenía de la matanza de rebaños (vaquerías) de bovinos sin dueños que vagaban por los campos. El resto, carne, sebo, etc, se tiraba.
En 1680 los portugueses, separados hace poco de España, llegaron con una expedición a Colonia del Sacramento, en la costa opuesta del Río de La Plata, pretendiendo establecerse en ese territorio, hasta entonces de aquel país. El gobernador de Buenos Aires, José de Garro, después de enviarle un ultimátum, rechazado por los portugueses, para que se retiraran, reunió a los habitantes (tres mil hombres venidos de las ciudades más cercanas) y con su apoyo organizó un ataque, comandando a los guaraníes asignados. El resultado fue una contundente victoria, que le permitió a Buenos Aires adquirir un mayor prestigio.
La industria del cuero fue progresando, y hacia mediados del siglo XVIII existía una industria local importante. Por otra parte, dado que en Buenos Aires sólo se podía progresar por lo que uno era o tenía, el valor social no lo daban los apellidos o la cercanía con la aristocracia, sino por el éxito que uno hubiera logrado por mérito propio. Esto la diferenciaba del modo de ser de otras ciudades vecinas.
Bandera de la Ciudad de Buenos Aires - Argentina En 1776 fue nombrada capital del Virreinato del Río de la Plata. Las causas principales de esta decisión fueron: la necesidad de frenar el avance extranjero en la zona, intentar terminar con el contrabando, y por ser el lugar por el que tenía más fácil acceso España desde el Atlántico. Comienza así un período de gran prosperidad, pues la ciudad fue beneficiada por la Corona española con un tipo de comercio más abierto, flexible y liberal, dado por el Reglamento de Libre Comercio. Podía introducir mercaderías de cualquier región, y conectarse con otros puertos, sin pedir permiso a las autoridades reales. De esta manera cortó con su dependencia política y comercial de Lima. La ciudad vivió un exponencial progreso entre 1780 y 1800, recibiendo además una fuerte inmigración, fundamentalmente de españoles, y en menor medida de franceses e italianos; y se pobló fundamentalmete de comerciantes y unos cuantos estancieros. Tenía, en comparación con las demás ciudades vecinas, pocos prejuicios aristocráticos, o de castas.
El gobierno que sucedió al virrey, la Primera Junta, consideró que tenía todos los poderes de aquel. Lo mismo entendieron los gobiernos que le sucedieron (Junta Grande, Primer y Segundo Triunvirato, y Directorios). La Primera Junta pretendió además designar a los gobernadores-intendentes, enviar ejércitos y recaudar los derechos de aduana. Esto hizo que el resto del virreinato sintiera que la revolución sólo había sustituido el poder central del virrey por el de Buenos Aires, sin obtener ninguna ventaja.
En 1815 se produjo la primera rebeldía del interior contra el gobierno central al ser designado Carlos María de Alvear como Director Supremo. Éste fue depuesto tres meses después, lo que obligó a insuflar un nuevo motivo de fervor por la Revolución. Así surgió la necesidad de declarar, en el Congreso de Tucumán de 1816, lo que ya era un hecho: la independencia del virreinato con respecto a España. Aquel Congreso se trasladó luego a Buenos Aires, y elaboró la constitución de 1819, que no funcionó y fue desechada por los federales. Al año siguiente las fuerzas federales derrotaron al Directorio y se creó la Provincia de Buenos Aires, siendo su primer gobernador Manuel de Sarratea quien firmó con los vencedores el Tratado del Pilar. Luego de un período de inestabilidad Martín Rodríguez fue designado gobernador y sus ministros, entre los que se destacaba Bernardino Rivadavia, iniciaron un período de orden y reformas: se creó el Registro nacional, se fundó la Administración de Vacuna y el Archivo General de Buenos Aires y se inauguró la Bolsa Mercantil. En el aspecto cultural se destacó la inauguración de la Universidad de Buenos Aires y se creó la Sociedad de Ciencias Físicas y Matemáticas.
Bernardino Rivadavia. A fines de 1824 se reunió un congreso para redactar una constitución nacional pero a los pocos meses estalló la Guerra del Brasil, lo que obligó a formar un ejército urgentemente, y se pensó que también se tenía que formar un Poder Ejecutivo Nacional para unificar el mando militar. De modo que, sin empezar siquiera a discutir una constitución que le diera marco legal al cargo, el 6 de febrero de 1826 se sancionó la ley de presidencia, creando un Poder Ejecutivo Nacional Permanente, con el título de «Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata». Se nombró a Rivadavia como el primer presidente en febrero de 1826, lo que no fue bien recibido en las provincias. Los hacendados, alarmados por las consecuencias que podía tener la capitalización, dejaron de apoyar a Rivadavia, y este quedo políticamente aislado. Luego de 3 meses la constitución fue aprobada pero todas las provincias la rechazaron.
Mientras tanto, en 1825, desembarcó en la costa oriental la expedición libertadora de Juan Antonio Lavalleja y sus Treinta y Tres Orientales y luego de poner sitio a Montevideo reunieron un congreso que declaró que la Banda Oriental se reincorporaba a la Argentina. El Congreso Nacional aceptó la reincorporación pero Rivadavia decidió entonces deshacerse de la guerra con Brasil ya que un bloqueo naval impuesto por aquel afectaba el comercio, base de la recaudación de rentas del estado. Entonces, a pesar de la contundente victoria sobre Brasil, se firmó un tratado deshonroso que reconocía la soberanía del Imperio sobre la Banda Oriental y se comprometía a pagarle al enemigo una indemnización. Aunque ante las críticas Rivadavia rechazó el convenio igualmente sufrió el costo político del pacto, que se convertiría en una de las razones de su futura renuncia.
Durante lo que se conoció como la «época de Rivadavia» la ciencia y la cultura prosperaron de manera significativa en el país. Su impulso reformista dio a la vida intelectual una dinámica desconocida hasta entonces, creando un clima propicio que fructificó en diversos campos a través de la obra personal de muchos individuos. Su renuncia provocó el exilio de la mayor parte de los protagonistas comprometidos con el régimen caído, lo que empobrecería notoriamente el quehacer intelectual de tendencia europeizante, principalmente en Buenos Aires.
Rivadavia presentó al Congreso un proyecto de capitalización de Buenos Aires, la ciudad y gran parte de la campaña circundante se proclamaba capital del Estado. El federalismo porteño se opuso, en defensa de las instituciones de las provincias garantizadas por la ley fundamental, en especial el puerto y la aduana, principal fuente de recursos de la provincia. No obstante, la ley fue sancionada en 1826. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Las Heras, cesó en su cargo por decreto del Poder Ejecutivo. La Junta de Representantes fue disuelta, y se nacionalizaron el ejército de la provincia, las tierras públicas, la aduana y todas las propiedades provinciales. Rivadavia, además de ganarse la enemistad de las provincias del interior gracias a la Constitución de 1826 y a todas las medidas centralistas que tomó; se encontró con que la guerra con el Brasil había agotado los recursos. El régimen presidencial concluyó al renunciar Rivadavia y exiliarse en Inglaterra. El país regresó a su anterior situación, es decir, cada provincia se gobernaba por sus propias instituciones pero confiaban en Buenos Aires el manejo de las Relaciones Exteriores.
De manera que se abrió un período de cuestionamiento a los supuestos que hasta entonces habían fundamentado las relaciones entre Buenos Aires y el resto del país. En 1830 Juan Manuel de Rosas llegó al poder después de derrotar al partido unitario. Después de dejarlo en 1832 volvió en 1835 encabezando una coalición formada por la mayor parte de la elite federal y tradicionalista de la ciudad y derrotó al ejército unitario. Los rivadavianos y unitarios se vieron obligados a emigrar.
El censo de 1836 realizado en la ciudad a pedido de Rosas indicaba que había 62.000 habitantes. En 1852 ya había 85.000 en 350 manzanas edificadas.
Al derrotar Urquiza a Rosas en la batalla de Caseros, este último se exilió en Inglaterra, y así en Buenos Aires el centro de poder político quedó en manos de liberales y unitarios. Vicente López y Planes fue designado gobernador provisorio de la provincia de Buenos Aires y por el Acuerdo de San Nicolás la aduana de la ciudad fue nacionalizada, y sus ingresos manejados por Urquiza, al designárselo Director de la Nación.
Pero la Legislatura de Buenos Aires, gracias al alegato de Bartolomé Mitre, rechazó el acuerdo, lo que provocó la renuncia del gobernador López. Urquiza pretendió asumir la conducción de Buenos Aires, pero los porteños, tras la revolución de septiembre de 1852 retomaron el control de la ciudad.
De esta manera, si bien el Estado de Buenos Aires no se declaró libre, se apartó del resto de las trece provincias que conformaron la Confederación Argentina.
A partir de Caseros la ciudad se abrió hacia la inmigración. Miles de europeos, especialmente de Italia y España le cambiaron la fisonomía a la ciudad y a su idiosincrasia. Se realizaron construcciones de todo tipo, incluyendo el primer ferrocarril de la Argentina, que unía la ciudad con el pueblo de Flores, que en aquel entonces estaba en la provincia. Los palacios y casas fueron construidos u ornamentados al estilo italiano, reemplazando al "estilo colonial".
Partidos de la Provincia de Buenos Aires antes de la federalización de la Ciudad de Buenos Aires. En rojo, la ciudad actual con sus barrios. La fundación en 1854 de la Municipalidad permitió ordenar la ciudad. Pero la falta de higiene era un gran problema y fue recién después de la epidemia de fiebre amarilla de 1871 que diezmó literalmente la población que se mejoró el problema del agua corriente y se mejoraron las condiciones de vida de la población, que en algunos lugares vivía hacinada y en 1875 se creó el amplio espacio verde del Parque 3 de Febrero.
Durante el largo proceso que llevó a la creación del Estado Nacional Argentino, Buenos Aires fue elegida lugar de residencia del Gobierno Nacional, aunque éste carecía de autoridad administrativa sobre la ciudad, que formaba parte de la provincia de Buenos Aires. La necesidad del gobierno nacional de federalizarla, sumada al movimiento de tropas ordenado por el gobernador de la provincia, Carlos Tejedor, produjo en 1880 una serie de enfrentamientos que terminarían con la derrota de la provincia de Buenos Aires y la federalización de la ciudad. Posteriormente, la Provincia de Buenos Aires cedió los partidos de Flores y Belgrano, los cuales fueron anexados al territorio de la Capital Federal. A cambio de ello, la Provincia de Buenos Aires recibió una compensación económica.
En 1882 el Congreso Nacional creó las figuras del intendente y el Concejo Deliberante de la Ciudad. El intendente no era elegido por voto popular, sino que era designado por el Presidente de la Nación en conformidad con el Senado. El primero en ejercer el nuevo cargo fue Torcuato de Alvear, designado en 1883 por Julio A. Roca. En cambio el Concejo Deliberante sí era votado por los habitantes.
Además la ciudad se volvió cosmopolita, a diferencia del resto del país, y desarrolló una potencialidad financiera y cultural. La Nación hizo todo lo posible por agrandar y embellecer la ciudad que ahora le pertenecía. De 337.617 habitantes en 1880, la ciudad pasó a tener en 1895 649.000 de los que sólo 320.000 eran nativos.
Hasta la actualidad El puerto principal estuvo ubicado durante siglos en el margen del Riachuelo. Conventillo ubicado en el barrio de La Boca. Acto de inauguración de la Avenida General Paz (1941). La red completa de autopistas ideada en 1976. Hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX la ciudad sufrió una transformación importante; la prosperidad económica que atravesaba el país sumada a las preparaciones para el I Centenario que se celebraría en 1910 permitieron que la infraestructura urbana se desarrollara. Se mejoraron los servicios públicos y en 1913 contó con el primer subterráneo de Iberoamérica. En lo urbanístico se modificó en estilos, edificios altos y en la traza urbana. Se discutieron y formularon planes para hacer de la metrópolis el símbolo de una nueva y progresista nación.
El aumento del tráfico comercial requería la construcción de un nuevo puerto en la ciudad. Eduardo Madero había presentado varios proyectos para su construcción en 1861 y 1869, pero fue en 1882 cuando su proyecto es aceptado gracias a su tío Francisco Madero, vicepresidente de la Nación durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca. El puerto fue inaugurado en 1884, pero la dársena norte y el dique 4 fueron inaugurados recién en 1897. Este puerto tuvo muchas deficiencias; por lo que en 1908 el Congreso de la Nación estableció la construcción del Puerto Nuevo, que fue inaugurado en forma provisoria en 1919, compuesto por dársenas abiertas y está ubicado al norte de la Avenida Córdoba.
Desde 1895 a 1914, a raíz de la llegada de las grandes corrientes inmigratorias, la ciudad creció con una de las tasas anuales más grandes del mundo y en 1914 era la duodécima ciudad más grande del mundo con 1.575.000 habitantes y también creció cultural y comercialmente.
Esta inmigración provocó cambios en la fisonomía de la ciudad. Era frecuente la construcción de conventillos, viviendas precarias que eran alquiladas a los recién llegados, quienes debían convivir en una situación de hacinamiento y falta de higiene. También comenzaron a formarse las primeras villas de emergencia, que si bien se desarrollaron a partir de la década de 1930, existían desde fines del siglo XIX.
Además hubo hechos trágicos, como el ocurrido en enero de 1919, en el que fueron asesinados 700 obreros y hubo cerca de 4000 heridos a raíz de un conflicto fabril, y que sería luego recordado como "La Semana Trágica".
Durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX existió un gran desarrollo del sistema tranviario. La primera línea de tranvía fue inaugurada el 14 de julio de 1863. Para la década de 1920 la red contaba con 875 km de líneas, 3.000 vehículos y 12.000 empleados. El sistema continuó funcionando hasta el 19 de febrero de 1963, luego de lo cual la ciudad se queda sin tranvías hasta que se inaugura el PreMetro el 27 de agosto de 1987, salvo por un servicio histórico que funciona en el barrio de Caballito los feriados y fines de semana desde 1980 —el "Tramway Histórico de Buenos Aires"— proporcionado por la Asociación Amigos del Tranvía.
En 1941 se inaugura la Avenida General Paz, tras 4 años de obras. Desde ese entonces, le sirve de límite con la Provincia de Buenos Aires, si bien dichos límites habían sido fijados por ley en 1887.
Durante los gobiernos de la Revolución del 43 y los mandatos de Juan Domingo Perón, a raíz de un fuerte proceso de migración interna, la ciudad aumentó su población tanto dentro de sus límites administrativos como en los partidos de la provincia de Buenos Aires lindantes con la misma, lo cual llevó a la conformación de la megaciudad conocida como Gran Buenos Aires.
En 1955 la ciudad sufrió el bombardeo de la Plaza de Mayo por un grupo de militares y civiles opuestos al gobierno del presidente Juan Domingo Perón con la intención de derrocarlo. En el hecho murieron 308 personas y hubo más de 700 heridos.
Hacia 1976 (plena dictadura militar), con vistas a un parque automotor en constante expansión, fue ideado el Plan de autopistas urbanas, firmemente ejecutado por el intendente Cacciatore, que contemplaba una red de autopistas con peaje. La construcción comenzó en 1978, y las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno fueron finalmente inauguradas el 6 de diciembre de 1980. Una importante cantidad de terrenos fueron expropiados, en muchos casos de manera forzada, y con profundo malestar y rechazo de gran parte de los vecinos afectados. Muchos de ellos fueron trasladados a barrios construidos por proyectos estatales de vivienda. Otras obras fueron comenzadas y luego abandonadas, y dichos terrenos fueron ocupados ilegalmente.
El 17 de marzo de 1992 a las 14:45 horas, un coche-bomba explotaba contra el edificio de la Embajada de Israel causando 29 muertes, pero no sería el único, ya que el hecho se repetiría el 18 de julio de 1994 a las 9:53, esta vez contra la sede de la AMIA, causando 85 muertos y más de 300 heridos.
Tras la Reforma de la Constitución Argentina de 1994 la ciudad pudo contar con su propia Constitución y con un gobierno autónomo de elección directa. En las primeras elecciones del Poder Ejecutivo, efectuadas en 1996, resultó ganadora la fórmula radical, convirtiendo a Fernando de la Rúa en el primer Jefe de Gobierno. De la Rúa renunciaría a su cargo en 1999 para asumir la Presidencia de la Nación, siendo su mandato completado por el vicejefe Enrique Olivera.
Durante los años siguientes la Ciudad continuó con su desarrollo cultural y de su infraestructura. Comenzaron nuevas obras de ampliación de la línea de subterráneos; a la vez que fueron inaugurados y refaccionados diferentes museos, teatros y centros culturales.
En diciembre de 2001 la Ciudad fue testigo de algunos de los cacerolazos y marchas que pedían la renuncia del Ministro de Economía, Domingo Cavallo, y del Presidente de la Nación, Fernando de la Rúa. La represión policial ordenada por el Gobierno Nacional causó varios muertos tanto en las cercanías de la Casa Rosada como en las del Palacio del Congreso. El conflicto finalizó con la renuncia del Presidente, y dio lugar a una de las peores crisis institucionales que sufrió la República Argentina.
En 2003 fue promulgada la Unión Civil, tanto para las parejas homosexuales como para las heterosexuales, convirtiéndose en la primera ciudad en América Latina en oficializar dichas uniones.
El destituido Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra. En el 2004 la Ciudad sufrió una de sus mayores tragedias cuando el 30 de diciembre se produjo un incendio en el local República Cromañón, que causó 193 muertos y 1432 heridos. Este hecho produjo además una investigación para determinar la responsabilidad política del Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra; tras la cual, la Legislatura decidió suspenderlo y luego destituirlo, siendo reemplazado definitivamente por el Vicejefe de Gobierno Jorge Telerman el 7 de marzo de 2006.
El 10 de diciembre de 2007 Mauricio Macri asumió el cargo de Jefe de Gobierno, luego de vencer la fórmula compuesta por él y Gabriela Michetti, en la segunda vuelta de las elecciones realizadas en junio del mismo año, al binomio Daniel Filmus-Carlos Heller con el 60,96% de los votos. Dicha fórmula había triunfado también en la vuelta previa al obtener el 45,62%, con una diferencia de más del 20% respecto de sus principales competidores.
En 2010 en la ciudad se realizaron los actos centrales del Bicentenario de Argentina, durante los cuales también se celebró la reinauguración del Teatro Colón, luego de los trabajos de restauración hechos a raíz de su deterioro.

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Turismo

Plano de la Ciudad de Buenos Aires - Argentina Los lugares turísticos más importantes se encuentran en el Casco Histórico de la Ciudad, sector formado prácticamente por los barrios de Monserrat y San Telmo. La ciudad comenzó a construirse alrededor de la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo), y las instituciones administrativas de la Colonia estaban instaladas en la zona. Al este de la Plaza puede observarse la Casa Rosada, actual sede del Poder Ejecutivo de la Argentina, en cuyo lugar antiguamente se encontraba el Fuerte. Hacia el norte de la Plaza se encuentra la Catedral Metropolitana, que ocupa el mismo lugar desde la colonia, y el edificio del Banco de la Nación Argentina, cuya parcela era en un principio propiedad de Juan de Garay. Otra importante institución colonial fue el Cabildo, ubicado hacia el oeste, que no se conserva en su forma original ya que parte de su estructura fue demolida para la apertura de la Avenida de Mayo y la diagonal Julio A. Roca.
Hacia el sur se observa el edificio del antiguo Congreso de la Nación, donde actualmente funciona la Academia Nacional de la Historia. Y por último, hacia el noroeste puede observarse la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, avanzando hacia la Avenida de Mayo.
La Casa Rosada - Buenos Aires - Argentina La Avenida de Mayo es considerada el Eje Cívico, ya que une la Casa Rosada con el Palacio del Congreso, sedes del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo, respectivamente. Por esta avenida pueden observarse algunos edificios de gran interés cultural, arquitectónico e histórico: se encuentran instalados la Casa de la Cultura, el Palacio Barolo y el Café Tortoni, entre otros. Bajo esta avenida corre la Línea A del subte de Buenos Aires que al ser inaugurado en 1913 se convirtió en el primero de Iberoamérica.
Al llegar al final de la arteria se puede observar un conjunto de plazas, decoradas con varios monumentos y esculturas, entre las que se encuentra una copia firmada de El Pensador de Rodin. En las cercanías de estas plazas se encuentran el Palacio del Congreso y el edificio de la Confitería El Molino.
En el Casco Histórico se puede visitar, además, la Manzana de las Luces. Allí se encuentran alojados varios edificios con gran valor histórico, como la Iglesia San Ignacio y la sede del Colegio Nacional de Buenos Aires. En la manzana pueden observarse los túneles ocultos que recorrían la ciudad durante la época colonial y puede recorrerse además el edificio donde funcionó el Concejo Deliberante desde 1894 a 1931.
En la zona de San Telmo puede visitarse la Plaza Dorrego, en donde todos los domingos se instala la famosa Feria de Antigüedades. Además en sus cercanías se ubican varios comercios de anticuarios y un complejo jesuita formado por la iglesia de Nuestra Señora de Bethlem, la Parroquia de San Pedro Telmo y el Museo Penitenciario "Antonio Ballve". En la zona se encuentran además el Museo Histórico Nacional y el Parque Lezama, donde fueron alojadas varias esculturas y monumentos.
En el barrio de Recoleta se encuentran una gran cantidad de sitios turísticos y muchos que además tienen un gran valor cultural. Allí pueden encontrarse la sede principal del Museo Nacional de Bellas Artes, la Biblioteca Nacional, el Centro Cultural Recoleta, la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, la Basílica Nuestra Señora de Pilar, el Palais de Glace, el Bar La Biela y el Cementerio de la Recoleta, donde se encuentran alojados los restos de varios próceres y figuras destacadas del país.
Puerto Madero - Buenos Aires - Argentina En Puerto Madero pueden verse varias de las torres de departamentos construidas entre fines de los años 1990 y principios del siglo XXI. En la zona pueden visitarse el ex Hotel de Inmigrantes, el museo Fragata Presidente Sarmiento, el Puente de la Mujer y el buque-museo Corbeta Uruguay.
En el barrio de Retiro puede visitarse la estación del mismo nombre, y recorrer varios monumentos y edificios emblemáticos de la ciudad, como los monumentos a los Caídos en la Guerra de Malvinas y el del General San Martín; así como la Torre de los Ingleses y el Edificio Kavanagh.
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires se encuentra en el barrio de Palermo, y es uno de los más importantes del país. También se hallan en este barrio los Bosques de Palermo, donde pueden visitarse el Planetario y el Zoológico de Buenos Aires.
Otro sitio turístico por su importancia cultural es la Avenida Corrientes. En ella se encuentran instalados una gran cantidad de teatros, como el Teatro San Martín, y otra gran cantidad de sitios de interés como el Paseo La Plaza y el Estadio Luna Park. En la intersección de esta avenida con la Avenida 9 de Julio se encuentra el Obelisco, un emblema de la Ciudad de Buenos Aires. También fue instalado en esta avenida el Mercado de Abasto, que en la actualidad ha sido convertido en un centro comercial.
Una de las torres que se destacan en la ciudad de Buenos Aires es la Torre Espacial, de 220 metros (el edificio más alto de la Ciudad), enclavada en la zona sur de la ciudad, dentro del Parque de Diversiones de la Ciudad de Buenos Aires y construida en el año 1980.
La Boca - Buenos Aires - Argentina Cerca del centro de la ciudad se encuentra el colorido barrio de La Boca, que constituye un emblema de los inmigrantes. Es uno de los más visitados por el turismo, aunque carece de la seguridad e infraestructura de otros barrios importantes. Entre sus principales atractivos se encuentra el paseo Caminito, todo el legado de Quinquela Martín en el casco de la Vuelta de Rocha, sus artistas plásticos, sus museos, sus teatros, la cancha del Club Atlético Boca Juniors "La Bombonera". Su rambla y paseo portuario, el antiguo puente transbordador de principios de siglo XX, sus típicas construcciones de conventillos.

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