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| Croacia |
0 |
Japón |
0 |
| Brasil |
2 |
Australia |
0 |
| Francia |
1 |
Corea |
1 |
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Corea del Sur complicó la clasificación de Francia
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Isla de Margarita, 18
de Junio del 2006.
Empataron 1-1 en Leipzig
Mala fue la imagen que dejó Francia en su debut frente a Suiza. Jugó mal y no supo como quebrar el cero en el arco rival. Por eso, la expectativa que generaba la presentación del equipo frente a Corea, líder del grupo G, era muy grande. Especialmente porque el rival, en la previa es el más complicado de la primera fase y porque en caso de no alcanzar una victoria quedará al borde de la eliminación.
Y esa obligación por ganar se la tomó muy en serio el equipo de Doménech. A pesar de que los asiáticos se pararon en la cancha desafiantes, con una postura ofensiva y presionando desde el campo rival, Francia se adueñó de la pelota y lateralizaba el juego ante la poca movilidad de Zinedine Zidane. Por eso, optaba por jugar por los costados, con Wiltord y Malouda, que desbordaban y lanzaban centros para el solitario Henry. Y justamente mediante ellos llegó el primer gol del partido.
A los 8 minutos, Malouda por izquierda tocó para Wiltord, que ante la marca rival remató y la pelota fue directo para el delantero del Arsenal. Y pelota que le queda dentro del área a uno de los mejores delanteros del mundo, es gol. Y así fue, de zurda marcó a la derecha del arquero Won Lee.
Francia continuó manejando la pelota y tuvo oportunidades para ampliar el marcador. En tanto, Corea no era el mismo que había derrotado a Togo en su debut. Francia lo fue metiendo en el fondo y especialmente, el trío ofensivo complicaba en varias ocasiones a los defensores coreanos.
Esa superioridad se hubiese visto mejor reflejada en el marcador, si el árbitro del partido, el mexicano Benito Archundia veía cómo la pelota ingresaba en el arco de los asiáticos, luego de un cabezazo de Gallas, que el arquero sacó desde adentro.
¿Corea? Sólo una oportunidad, con un centro de Chun Lee que no llegó a conectar Jae Cho. Francia fue mejor en el primer tiempo y se fue al descanso con una ventaja lógica por lo visto en el campo de juego.
Para el segundo tiempo, Dick Advocaat mandó a la cancha a Ki Seoul y paró a su equipo un poco más adelante. Un empate ante Francia lo dejaría muy cerca de los octavos de final y eso lo entendieron bien sus jugadores que tomaron la posesión de la pelota.
Los primeros diez minutos, el dominio asiático se hizo notar en el juego. Francia esperó un poco mas retrasado y Doménech decidió mandar a la cancha a Frank Ribéry en lugar de Silvayne Wiltord, que venía haciendo un gran partido.
Y así, Francia se volvió a acomodar en al campo y buscó muy tibiamente el segundo. Si bien no llegó con peligrosidad, fue más que su rival, que desesperado por cambiar obligó a su técnico a mandar a la cancha al goleador Yung Ahn.
Y quizás esa fue la clave del empate del partido, porque el equipo se fue nuevamente al ataque y porque el mismo Ahn envió a los 35 un centro desde la derecha, que bajó Jae Cho y Ji Park mandó a la red con un cabezazo.
Sobre el final, Francia quiso ir por la victoria, pero siguió sin inquietar demasiado al arco coreano. Sólo tuvo un cabezazo de Henry que se fue desviado. Por su parte, Corea pareció no conformarse con la igualdad y también fue en busca de la victoria, pero quedó en lo mismo que su rival. A ambos les faltó profundidad.
En el último minuto, Doménech envió a la cancha a David Trezeguet por Zinedine Zidane, pero ya no quedaba tiempo para nada. Corea se llevó un empate que lo deja en las puertas de la segunda fase, mientras que a Francia con este resultado, lo acecha nuevamente el fantasma del mundial 2002. Si no vence a Togo, quedará nuevamente eliminado en primera ronda.
Clarín
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Brasil ganó con lo justo y clasificó a los octavos de final
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Isla de Margarita, 18
de Junio del 2006.
Derrotó por 2-0 a Australia
Mucha expectativa generaba la segunda presentación de Brasil. Es que si bien el debut de los pentacampeones fue con triunfo, el rendimiento en los primeros 90 minutos del Scratch en el Mundial había estado muy por debajo de lo esperado. Con Australia como rival, era hora de que las grandes figuras del máximo favorito al título aparecieran. Para ello, Parreira volvía a apostar en ataque por sus cuatro estrellas: Kaká, Ronaldinho, Ronaldo y Adriano.
Por el lado de los australianos, la idea era repetir lo hecho en el segundo tiempo ante Japón, cuando los ingresos de Cahill y Aloisi le dieron otra dinámica al equipo e hicieron posible remontar el marcador adverso. Además, el 0-0 entre croatas y japoneses con el que se abrió la jornada le daba al conjunto de Hiddink la gran oportunidad de acomodarse en el grupo y soñar seriamente con el pase de ronda .
Brasil fue protagonista en el comienzo, con un Zé Roberto que aparecía más liberado que de costumbre y desbordaba por la izquierda. La primera clara llegó cuando sólo se jugaban dos minutos. Ronaldo dibujó una fantasía en la puerta del área rival y habilitó a Kaká. El volante del Milan le dio de aire y la pelota se fue cerca del primer palo. ¿Australia? Proponía poco, con una línea de cuatro de la que no se desprendían los laterales y un mediocampo batallador que intentaba cortar la lícita asociación entre Ronaldinho y Kaká.
A los 9, Markus Merk (aquel de la recordada tarjeta roja a Messi) sólo cobró falta ante una brutal plancha de Grella sobre Ronaldo. Era jugada de expulsión , pero el árbitro alemán tomó la lamentable decisión de apercibir verbalmente al volante australiano. Mientras, los minutos pasaban y el equipo de Parreira volvía a mostrar pocas variantes en la ofensiva, ya que las proyecciones de Cafú y Roberto Carlos no llevaban peligro al arco de Schwarzer, y Ronaldo y Adriano eran bien contenidos por la defensa rival.
La paciencia del público comenzó a agotarse cuando promediaba la primera etapa. Brasil no tenía profundidad, las individualidades eran contrarrestadas por el juego colectivo del conjunto de Hiddink y algunos silbidos empezaron a bajar desde las tribunas. La imagen de Ronaldinho pisando la pelota y cayéndose solo al piso reflejaba perfectamente la impotencia de los brasileños . Para colmo, el lateral Chipperfield se empezaba a soltar a espaldas de Cafú y le provocaba algún que otro sofocón a Dgundo palo. Así se cerró una primera parte que entregó poco en el juego de parte de los sudamericanos y en la cual se destacó el empeño y la fuerza física de los australianos. La cara de Parreira camino al vestuariida.
La lesión de Popovic obligó a Hiddink a mandar a Bresciano a la cancha a los 41. El volante del Parma se ubicó por la izquierda y en tiempo de descuento sacó un interesante remate de derecha que se fue por el seo lo decía todo.
¿Cambios para el complemento? Nada de eso , aunque seguramente debe haber habido un pequeño lavado de cabeza, ya que Brasil volvió un poco más enchufado. Y a los 3 minutos, pegó.
Ronaldo recibió de Ronaldinho, la abrió hacia la derecha y encontró a Adriano, quien aparecía en el borde del área. El delantero del Inter dominó la pelota, enganchó para adentro y le pegó rasante, de zurda, anticipando el cruce de Chipperfield. Abrazos, sonrisas y 1-0 para los pentacampeones . Además, por qué no decirlo, mucho desahogo.
Pudo haberle durado poco la alegría a los brasileños, ya que a los 8 Bresciano picó por la izquierda y encaró hacia el arco de Dida. Claro que al jugador australiano le faltó oficio de delantero y su lentitud permitió la recuperación de los defensores rivales. Y tres minutos más tarde, un blooper del arquero brasileño le dejó la pelota servida al recién ingresado Kewell, pero el zurdo del Liverpool la mandó por arriba del travesaño.
El reloj marcaba 20 y el partido era muy malo. La gente en el estadio se preguntaba por el paradero de Ronaldinho, desaparecido en acción. ¿Ronaldo? Lento. ¿Kaká? Impreciso. ¿El resto? Muy tibios y sin ideas. Así, Australia fue ganando en confianza y tuvo una nueva chance en los pies de Kewell, quien de contragolpe volvió a definir por arriba del horizontal. Hiddink vio que la puerta del empate se iba abriendo y se la jugó: Aloisi por Moore.
Contestó Parreira con dos modificaciones (Robinho y Gilberto Silva por Ronaldo y Emerson), tratando de sacar a su equipo del letargo y darle un poco de dinámica y sorpresa.
Clarín
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Croacia y Japón fueron pura impotencia
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Isla de Margarita, 18
de Junio del 2006.
Igualaron 0-0 en un partido mediocre
Si bien sus presentaciones fueron distintas, Japón y Croacia llegaban al encuentro con realidades similares. Los asiáticos perdieron 3 a 1 frente a Australia luego de ir ganando y dejaron muchas dudas en su rendimiento. Los europeos cayeron 1 a 0 con Brasil, jugándole de igual a igual al pentacampeón y con una destacada actuación colectiva.
Una nueva caída significaría la despedida de alguno de los dos equipos del Mundial de Alemania. Japón quiere repetir su actuación del Mundial pasado, cuando siendo anfitrión alcanzo los octavos de final. Croacia no pudo pasar la primera fase, y sueña con igualar el heroico tercer puesto en Francia 1998.
En los primeros minutos el partido fue desprolijo. Japón, a través de pases largos a sus delanteros, buscó las espaldas de los defensores tratando de ganar en velocidad. Una buena recuperación en el mediocampo generó rápidos contragolpes pero nunca pudo vulnerar a la dura defensa croata que ya se había destacado en el partido con Brasil.
De a poco Croacia fue adueñándose del juego y tuvo la posibilidad de ponerse en ventaja cuando a los 22 minutos Prso le ganó la posición dentro del área a Miyamoto que lo tocó abajo y le convirtió penal. Toda la responsabilidad estaba en los pies de Srna que remató a colocar al palo izquierdo, pero el arquero Kawaguchi le detuvo el remate.
A partir de esta situación, el equipo dirigido por Zlatko Kranjcar se animó a atacar y generó las primeras situaciones de peligro. Un tiro de Ivan Klasnic, que recibió de espaldas, giró y de media vuelta sacó un fuerte tiro, se estrelló en e travesaño. Por derecha, donde los croatas encontraban más espacios, el mismo Klasnic ganó en velocidad pero se quedó sin ángulo para tirar y después, faltando cinco minutos probó al arquero con un tiro cruzado pero Kawaguchi volvió a responder de manera brillante. Aprovechando la diferencia de altura entre ambos conjuntos, Croacia empezó a buscarlo de cabeza, y en cada tiro de esquina inquietó a su rival.
Los nipones, respondieron con remates de afuera del área, el más peligroso estuvo en los pies de Nakata que obligó al arquero Pletikosa a volar sobre su palo izquierdo y mandar la pelota al córner. Los errores defensivos se sucedieron en el equipo del brasileño Zico y de a poco Kawaguchi se fue convirtiendo en figura.
Clarín
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